Cena Enag 2009

Blogs destinado a recoger historias e infomación sobre la Escuela Nacional de Artes Gráficas. Todo tipo de aporte en historias o fotografias enviar a el siguiente mail: ex.alumnos.enag@gmail.com

Amigos de la Escuela Nacional de Artes Gráficas,
1962, principios del verano, Escuela Nacional de Artes Gráficas. De pie sobre el pescante metálico de este monstruo de acero y madera más conocido como la “Maquina Infernal”, confirmo a mi maestro monsieur Lussardì que la tinta ha sido batida y el papel aireado.


Descubra a los famosos personajes de ese curso.
Todo aquel que quiera compartir imagenes enviarlas a ex.alumnos.enag@gmail.com
Es extraño decirlo, aunque más extraño es contarlo, pero de vez en cuando me acuerdo de mis profesores de la Enag.
Aceptando una grata invitación de Alberto Albornoz a escribir alguna historia vivida durante mi paso por la ENAG entre los años 1981 y 1984 -que en esos años por un decreto infame habían cambiado su nombre por Liceo Industrial A96-, me vienen a la memoria muchas anécdotas que me emociona recordarlas.
De vez en cuando los recreos y las clases eran muy fomes, por no decir lateras. Era en esos momentos de soberana incomprensión de materias y contenidos dictados cuando desde mi mochila el personal stereo gritaba: ¡usame!.
Una semana en la escuela y la otra larga semana realizando el tortuoso Plan Dual o Vulcano. Hasta el día de hoy no entiendo porque ese apelativo de Vulcano. Pero bueno, pasando a otras cosas que podríamos catalogar de mejores, durante el Plan Vulcano uno crece como persona gráfica, de partida hay mejores máquinas que en la escuela y en algunos casos se pagaba en efectivo el sudor del esfuerzo sobrehumano de echar andar una prensa offset.

"Marzo de 1997. Los nervios y la ansiedad desfilaban en el patio de la escuela. El agudo sonido de la campana indicaba que era hora de entrar al primer día de clases. Casi 400 inocentes almas daban sus primeros pasos a las salas de clases en un colegio que jamas pensé que lo llegaría a estrañar alguna vez. Bueno aquí estoy para recordar todos los momentos vividos y bebidos.
Hay ciertos lugares en la escuela que no se pueden dejar de recordar, por mas que los años pasan y la vida te ponga en otros mejores o peores, uno de esos lugares especiales y mágicos que la escuela guarda es su cancha, que con el pasar del tiempo ha sido mejorada para el goce de los que están en estos momentos.


